Quisiera poder
decir que voy a escribir todos los días. Tener algo para decir, interesante e
importante, sobre la vida y el mundo. Pero a veces, por más que quiera no
puedo. A veces el hastío y la tristeza son más fuertes que las ganas. Muchas
veces escribo como catarsis y generalmente odio esos textos, aunque estén a mi
parecer bien escritos, los odio porque no reflejan mi ser. O en realidad
reflejan algo que detesto. Ese rencor por el mundo tan visceral que no quiero sentir. Y como mi reacción a los
eventos dependen únicamente de mí, quisiera poder tener una forma más calma y extrovertida
para expresarme. Por ahora no me sale. Cuando pasa algo que considero injusto,
solo puedo rumiar la indignación, compartirla con gente de confianza hasta
arruinarles el día con mi negatividad y luego vomitar una escritura llena de
sangre y moco.
Quisiera poder
decir que voy a tratar de escribir todos los días. Pero ya ni siquiera puedo
prometerme tratar. Luego la promesa rota me lastima como la mentira de un ser
querido, como una infidelidad
premeditada. Y cuando ni siquiera trato por varios días, me consume la culpa y
el sinsabor de los mensajes de autoayuda sobre constancia y rutina.
Gracias!
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