martes, 1 de diciembre de 2020

DICIEMBRE

 Pasaron dos, tres meses. Elegí cerrar una etapa para dedicarme de lleno a algo así como ser artista independiente. Tengo un plan que es bastante optimista. 

Tengo miedo.

Al fracaso, a no cumplir (me). 

Estoy feliz, pero mi cuerpo todavía no lo entendió.

Como siempre, la lucha es más bien interna.

Contra la ansiedad, contra la expectativa, contra la frustración.

Gracias 2020

viernes, 11 de septiembre de 2020

EL NO HACER

Antes de empezar algo que no quería hacer, lo tenía que hacer con angustia, con miedo, con parálisis corporal, o no hacerlo, casi nunca hacerlo realmente, otra forma de procrastinar era haciendo otras cosas menos placenteras, esa opción no la deprimía tanto ya que se sentía productiva. Pero nunca podía elegir.

lunes, 27 de julio de 2020

EL ENCIERRO II


El encierro puede ser la forma más sutil de morir. 
De a poquito, las paredes se hacen más gruesas y las ventanas no se pueden abrir. Después desaparecen, las ventanas digo. En el frente el ventanal se hizo ladrillo visto, como si hubieran tapiado desde afuera. Siento a veces las voces de los albañiles, tapiando. No era necesario poner ladrillos, con trabar los postigones era suficiente, pero creo que la meta no es sólo que yo no salga, sino que nada entre. Ahora en el cuarto no entra el aire, ni el ruido y yo me siento mejor, pero sé que algo me esconden.
Como en la Casa Tomada, escucho sus voces, pero en vez de obligarme a salir, me obligan a entrar más. Ahora la puerta que da al patio, no se puede abrir, antes era de chapa y vidrio, pero la cambiaron por una madera maciza, sin bisagras, sin picaporte. Pesa demasiado y siento que detrás de la falsa puerta pusieron algo más, como una barricada para que no logre empujarla.
Sólo me queda la ventana del fondo, que originalmente tenía unas rejas oxidadas verticales, mi cabeza no pasaba por esas rejas pero sí me pasaban los brazos. Ahora cambiaron la reja por una chapa microperforada, todavía entra el aire y el sonido, pero cada vez menos, pronto cambiarán la chapa por ladrillos. 
La luz ya no entra y el cielo, es un mito.

viernes, 17 de julio de 2020

Bloqueo

Es gracioso, hablar y dar consejos sobre los bloqueos creativos y darme cuenta al día siguiente que no escribo hace mucho... pero creo que no es bloqueo, a veces me olvido de escribir, a veces también me olvido de respirar, o de comer. Si eso es un bloqueo, creo que tengo bloqueada la esencia.

lunes, 22 de junio de 2020

Flaco

De los kilos que recordaba
que tenías en ese antes pasado
ninguno o pocos quedaban.

Flaco de angustia
de maldad o venganza.

Quizás la lombriz serpentaria
que solía azucararse
se te vendió en algún manjar
y te carcomió por dentro.

Quizás me extrañaste tanto,
que la lombriz se puso a hablar.

miércoles, 17 de junio de 2020

viernes, 5 de junio de 2020

QUIEN QUIERA OIR QUE OIGA



Quiero participar en todas las cosas que admiro. En las artes más extremas, en los poderes más específicos y las decisiones que cambien la vida del mundo. Una vez publicaron un cuento mío en un libro, tenía diez años, me entregaron un premio, hubo una ceremonia. Pero mis padres, aunque orgullosos, no hicieron grandes festejos acerca de lo que hoy considero un enorme logro para una niña de diez años. Mi padre quería que fuera buena en matemática y en historia, pero no en la historia del colegio, de estrada, quería que supiera su historia, que tampoco era la historia progresista o revolucionaria que hoy busco. Su historia era rara, distorsionada, racista, misógina, católica, herida. Tampoco quería que fuera una persona creativa, en el sentido disruptivo de la palabra, no fui alentada a escribir más que las palabras de la familia.
En mi adolescencia empecé a escuchar otras historias, despacio, como susurros, chocando con la historia paterna arraigada, hasta que me fui a buscar una historia mía en alguna parte nueva del mundo, con caras nuevas, con ganas de pertenecer a sociedades distintas. En los siguientes años estuve perdida, como flotando entre tantas historias, satisfaciendo, inventando colores, buscando respuestas, encontrando más preguntas, todas dolorosas, abiertas, decididas, sangrantes. Encontré música y admiración por un mundo que no conocía, como una distopía de mi padre, como una revolución eterna, despertares, fuegos injustos, mares negros derramados, pieles perseguidas.
Encontré amor y entendimiento, odio, desilusión. Encontré una historia diversa, inclusiva, emergente, cosas que admiro, artes extremas, poderes específicos, decisiones en las que quiero participar para seguir escribiendo una historia justa que cambie la vida del mundo.

jueves, 4 de junio de 2020

DINERO



No sé sobre que escribir. Quiero escribir sobre todo lo malo, pero estoy convencida que no va cambiar nada hoy.
Diagnóstico. Abulia. Falta de voluntad o de energía para hacer algo o para moverse.

martes, 2 de junio de 2020

CODITOS



Se agarrotan las piernas cruzadas estallando en insensibles carnes que debo sacudir para que sirvan. Una hora más tarde, cada día, una hora más de sueño, de imágenes en blanco y negro en forma de persecuciones recurrentes. Una hora más de esperar que el mundo se solucione, como si la magia existiera, como si no fuera permanente la ruptura del piso, la laja partida que somos al final.
Pasan las semanas, y la escritura es cíclica, como mis altibajos, como el miedo a que mis calambres se apoderen de las fibras que me quedan, pasan las semanas, hice veinte poemas que no puedo publicar, porque ahora quiero participar en concursos, como ayer quería dar clases y hoy quiero volver a ser arquitecta.
Abrí el último paquete de fideos, el más barato y tengo miedo.

jueves, 21 de mayo de 2020

RADIO


De pronto soy esta persona, con los vestidos más finos que pueda entender mi pobre mente, con los colores más hermosos que haya logrado descifrar y los diamantes en los anillos más brillantes que cualquier encandilación pasada. Escuchando a Leonid Utosov sin entender sus palabras, no porque de ruso sepa poco, sino porque el gruñido del vinilo se mezcla con el aire y se desbordan los pixeles del sonido. Soy esta persona, con un coñac y un cigarro, riendo disonante en una fiesta ahumada cantando este idioma nuevo y sepiado.
De pronto el frío, el tapado, la piel lamentada de un cadáver no humano, la vincha de perlas se rompe, caen, las perlas, una, tres, setenta y siete, en la escalera de carrara pulido. Río, pero las perlas eran prestadas y los vestidos y los colores y los diamantes no son míos, son prestados de una canción que me llevó a pensar que si tuve una vida durante la Gran Depresión y en un eterno retorno, volví.

martes, 19 de mayo de 2020

TITA


No tenían aspiradora. La alfombra del cuarto compartido, tenía que ser barrida. Su abuela paterna llegaría de visita, no la veían hace cinco años y su padre no la veía hace al menos diez.
Jugaba esos juegos tontos que suelen terminar en tragedia. La perforadora se cayó y con ella unos cien o doscientos pequeños círculos de papel. Barrer la alfombra era urgente, la abuela estaba por llegar. Era difícil, el padre le gritó. Debía levantarlos uno por uno de ser necesario. No era rápida. Sintió como tiraban los pelos de su nuca y como le ardían las rodillas contra la alfombra, hasta que levantó cada papel. El padre no se quejó por las manchas de sangre. Lloró hasta que llegó su abuela. Tiempo después le echaron la culpa sobre su muerte.

DICIEMBRE

 Pasaron dos, tres meses. Elegí cerrar una etapa para dedicarme de lleno a algo así como ser artista independiente. Tengo un plan que es bas...