Antes de empezar algo que no quería hacer, lo tenía que hacer con angustia, con miedo, con parálisis corporal, o no hacerlo, casi nunca hacerlo realmente, otra forma de procrastinar era haciendo otras cosas menos placenteras, esa opción no la deprimía tanto ya que se sentía productiva. Pero nunca podía elegir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario