Es posible que esto no me deje
ver que también sufrís.
Sí, pero hoy, en este momento de
la historia, necesito que escuches. Porque la discusión no es con vos, es
interna y con algo más grande. Hoy, sólo necesito que escuches.
Yo sé que debés tener miedo a que
te roben, te maten o te golpeen en alguna situación, en algún lugar. Pero sé
que no todo el tiempo, no dentro de tu casa.
Cuando vos ves esta serie te da
bronca, te indigna y podes ver que todo está mal, que el sistema está mal. ¡Muy
bien! Lo podés ver, algunos, todavía no pueden o no quieren.
Cuando yo veo esta serie, tengo
miedo de dejar la ventana abierta, ponerme cierta ropa, salir muy temprano o
muy tarde o a cualquier hora. Me da miedo tomarme un taxi, o esperar el
colectivo, o subirme al auto de un amigo. Me da miedo conocer a alguien nuevo.
Y me da miedo acordarme de todo
lo que había bloqueado. Me da miedo que me pase y que no me crean y que me
violenten de nuevo. Y que cuando alguien se indigne por lo que me hicieron otro
responda que nosotras también tenemos responsabilidad.
Vos, tu clase, tu género
construido, tiene más libertades que el mío. Darme cuenta que soy víctima de un
sistema que oprime es un proceso muy doloroso. Porque las victimas sufren y
reconocerse víctima es sufrir otra vez. Luego queda entender que hasta que no
haya igualdad, voy a seguir siendo una víctima.
Vos, tu clase, tu género construido,
sin quererlo ni desearlo también es víctima. Es víctima de tener que cumplir
con roles impuestos, es víctima de tener que ser más fuerte, más duro, más
capaz. Es víctima de violencias y de otras desigualdades sistémicas. Es víctima
de tener que ser el macho proveedor, de tener que ocultar sentimientos, de
formarse como un adulto que tiene prohibida la manifestación de una
sensibilidad que estoy segura que tienen.
Pero a vos, a tu clase, a tu
género construido, no lo matan solo por el hecho de ser hombre. No lo violan
solo por el hecho de ser hombre. No lo maltratan en su hogar solo por el hecho
de ser hombre. No le pagan menos, no menosprecian su opinión, no lo consideran
inferior, solo por el hecho de ser hombre.
Si el problema es de todos, el
problema no es de nadie.
Cuando me indigno, cuando sufro y
lloro por las injusticias que recibe mi género, espero de tu lado el mismo
grado de indignación. No más, porque nunca vas a saber el miedo que sentimos.
No menos, porque estaría al lado de una persona poco empática.
No espero que lo entiendas del
todo ahora, a mí me costó varios años, todavía estoy en eso. Pero, por favor,
no quieras explicarme como sentirme, ni como manifestarme, ni como es la teoría
de la violencia de género o de la militancia feminista. Si yo, todavía la estoy
aprendiendo. Cómo es que vos me vas a explicar a mí cómo es? Eso, dentro de mi
indignación por las injusticias del mundo, me repugna soberanamente.
¿Te imaginás a un hombre blanco
diciéndole a un hombre negro que “hay hombres negros que también son racistas’’?
Cuando yo digo que los hombres son
lo que está mal, espero no tener que aclarar siempre que no me refiero a todos,
porque si lo tuviera que aclarar estaría en un mundo peor que el de ahora. Si
tenés la necesidad de aclarar que no todos los hombres son violadores es porque
son tantos que hace falta aclarar. Porque de verdad, no me cabe en la cabeza la
locución “no todas las mujeres violan”.
Volviendo al punto. ¿Existen
mujeres machistas?: SI. Pero hoy aprendí un nuevo término: alienadas. Resulta
que el opresor, no puede ser oprimido del mismo sistema. Entonces las mujeres
no son machistas, son alienadas. ¿Por qué?: porque por falta de conocimiento o
por conveniencia o por supervivencia siguen reproduciendo un sistema de
creencias machistas.
¿Les podemos decir machistas? SI,
también. Pero hoy aprendí que no es el término correcto.
De todas maneras. Las mujeres
machistas o alienadas, no matan ni violan ni maltratan física o psicológicamente
a otras mujeres solo por el hecho de ser mujeres.
Entonces, cuando yo me indigno
por la violación de una mujer y porque la policía no le creyó, que respondas
que también hay mujeres machistas es, por medio de un mansplaining absurdo,
restarle importancia y defender a los hombres. Porque discursivamente, al decir
que existen mujeres machistas, estás defendiendo a los hombres y estás también
culpando a las mujeres.
Las mujeres machistas o
alienadas, son también oprimidas y no opresoras. El hombre machista solo es
opresor. ¿Existen hombres oprimidos por el sistema machista? Si. Por ellos
luchamos también. ¿Existen mujeres machistas? Si. Por ellas luchamos también.
Pero… ¿por qué te es TAN
necesario aclarar que existen mujeres machistas? ¿Por qué es TAN necesario que
vos me expliques a mí sobre feminismo?
En la serie, hay mujeres que
maltratan a la víctima y tienen discursos machistas. Pero no la trataron mal
por su género sino por inferioridad de poder.
Repito: no existe oprimido que
sea opresor en el mismo sistema.
Es TIBIO decir que el problema
está en todos lados. Si, lo está. Pero si está en todos lados no está en ningún
lugar. Todas las palabras tienen fuerza y con la tibieza, no se logra nada.
¿Y a quién defendés?
Si el problema es de todos, el
problema no es de nadie.
Te aseguro, que aunque no lo
admitan, las mujeres alienadas se están, de a poco, dando cuenta. Si vos te
diste cuenta, no espero que luches al lado mío. Esta lucha es mía y al lado
están mis hermanas. Pretendo que seas el infiltrado. Ya estás de ese lado. En
vez de discutir conmigo acerca del feminismo. En lugar de recordarme que
existen mujeres machistas, necesito que hables con todos los hombres que
conozcas, que detectes al violador, porque estadísticamente conocés a uno. Te
pido que te juntes con tus amigos a hablar del tema, a leer, a informarte. Te
pido que seas el infiltrado y no el enemigo. Que me dejes indignarme, que no
quieras calmarme, porque nunca vas a entender el dolor colectivo.
Yo ya sé que hay mujeres
machistas. No necesito que me lo recuerdes. Necesito que me escuches, que me
des tiempo. Soy una víctima histórica y quiero dejar de serlo, pero es posible
que la historia del mundo sea lenta y me muera siéndolo.
Si el problema es de todos, el
problema no es de nadie.
¿Te imaginás a un hombre blanco
diciéndole a un hombre negro que “hay hombres negros que también son racistas’’?