Hoy no tengo ganas de trabajar. Hace tiempo que no tengo ganas. Trabajar siempre fue algo que me trajo malestar, no solo en el cuerpo y en la psiquis, sino un malestar profundo en lo que algunas religiones llaman alma. Lo siento en el pecho pero en un lugar que está más atrás de mi cuerpo.
Hoy no tengo ganas de trabajar y es necesario que lo haga. Tengo una entrega importante, si no trabajo no llego a esa entrega y si bien no me van a despedir, me van a "retar" (sí, como si fuera una niña). Si no llego a la entrega, me van a retar y me voy a sentir mal. Me voy a odiar y voy a sentir que no sirvo para nada, que hago todo mal, que nadie me quiere, que soy fea y gorda, que mi vida es una mierda, que nada tiene sentido y que voy a fracasar en todo en la vida.
Hoy no tengo ganas de trabajar y en vez de hacerlo estoy haciendo mi primera entrada en un blog. Por que lo que quiero es escribir. Sobre lo mal que me siento algunos días y lo bien que me siento otros. Sobre las ganas que tengo de ser feliz y lo mucho que me cuesta. Sobre lo simple que es sonreír mirando un paisaje y lo poco que lo hago.
Hoy no tengo ganas de trabajar y si bien estoy perdiendo el tiempo y es posible que el lunes tenga un ataque de pánico, hoy hice el puto blog. No sabía que nombre ponerle, cuando sepa tal vez lo cambie. No había muchos dominios disponibles, probé con varios, nada disponible."Solo quiero guita" fue una frase random que me salió en un juego de filtros de Instagram. Esa frase no es cierta, no solo quiero guita. Pero no puedo negar que me vendría muy bien.
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